Toda una vida, o más, en aquella isla, y de aquella manera marinera. Viejo pescador mediterráneo, de barca pequeña tan antigua como él, el viejo señor Goran. No hace mal día hoy acá en el sur de las islas Dálmatas; repara las redes que mañana volverán al agua. La radio trae noticias sobre barcas que llegan a otra isla lejos, en Italia, cargadas de gente que busca un país o huye del suyo. Emigrantes. El viejo pescador piensa en ellos y en el peligro de la mar y en el drama de huir y buscar otra nación. Él no salió de su isla en su vida, quizá sólo alguna vez por razones médicas. Y sin embargo nació italiano, fue yugoslavo y es croata, en su pueblo. La vida es paradójica.
Tiene una langosta junto a él, en un cubo, que intenta escapar. También. Se pregunta por un momento si las langostas tienen nacionalidad. También.
J.L.Cobreros