HISTORIA DE UN MAESTRO.
Hace muchos años, en una época en donde el poder lo tenían aquellos que controlaban el pensamiento y no el dinero, vivía un maestro al que todos veneraban.
Todo el mundo le conocía, aunque nadie sabía su nombre. Su vida estaba dedicada a atender a todos aquellos que le buscaban. En agradecimiento, el maestro recibía innumerables riquezas.
Un día, un joven discípulo fue a visitarle. No entendía tal admiración por alguien, por lo que suponía que algo muy especial tendría que poseer aquel maestro.
Al estar junto a él, el discípulo le preguntó: “maestro, cuál es el secreto para conseguir tal admiración y riqueza”; a lo que él respondió: “joven discípulo es muy sencillo, un día decidí que estaba cansado de la vida que tenía, y me cambié mi nombre por el de Maestro”.
Eduardo Hernández.