Un beso de buenas noches le pidió el mar a la luna. Y dejó el reflejo de su rostro en las olas. Eterno, inamovible hasta el Sol.
Un beso de buenas noches le pidió un árbol al viento. Y le dejó también una caricia de brisa cosquilleando sus hojas.
Un beso de buenas noches le pidió la niña a su padre. Y en sus sueños calaron su ternura y cariño hasta el alba.
¡Qué ricos somos si nos piden un beso de buenas noches!
Edu H.